domingo, 31 de agosto de 2014

Ciencia del Derecho y las Teorías de la Justicia

Teoría de la Justicia y de los Derechos Humanos

ACTIVIDAD II. Ciencia del Derecho y las Teorías de la Justicia

Dada la colonización económica de la que tanto México como otros países han sido objeto por parte de potencias como Inglaterra, Alemania, Francia y EUA, nuestro pensamiento de igual forma se ha visto sometido a esa especie de colonización. Hemos tomado por ciertos y verdaderos los productos de la racionalidad de la que se nos ha hecho partícipes y conocedores. Por lo que, si nuestra perspectiva encuentra algún tipo de segunda o tercera explicación de las cosas diversa a la establecida, ésta, es tomada, en el mejor de los casos, por ilógica e irracional o en el peor, ignorada totalmente.

Hago la anterior afirmación porque considero necesario establecer que para mi Derecho no está ni tiene porqué estar inmerso en un parámetro establecido para otro tipo de conocimiento (las llamadas ciencias exactas), así como tampoco, debe de ser lo que se llama “ciencia” para ser un conocimiento serio y destacado. El conocimiento humano comenzó inventando y descubriendo, motivo por el cual, es necesario que como mexicanos (o latinos u otras culturas) comencemos a generar nuestro propio saber.

No obstante lo anterior,  resulta necesario analizar el concepto de Justicia y su lugar en el Derecho con los elementos existentes, por lo que, leyendo a Jorge Edward Moore acerca de la “falacia naturalista”, percibo cierto parecido entre explicar “bueno” (como lo hizo Moore) y explicar “justicia”, toda vez  que teóricamente implican la responsabilidad de encerrar un concepto que se ubica en lo etéreo, en lo ideal.

Para Moore, lo bueno es indefinible porque no cuenta con un referente, relacionar "bueno" de manera fija con otra cosa, bien sea natural o no natural (metafísica), lo cual es inadmisible. No logramos ubicar un ejemplo por de bueno en la realidad, razón la anterior que imposibilita su definición.

Lo mismo sucede entonces con la justicia, no contamos con el referente de “justicia”, si es que limitamos la perspectiva al ámbito real y de la experiencia, (como sucedería sometiéndola al llamado método científico, propio de las “ciencias exactas”), sin embargo, la intuición forma parte del ser humano y no se puede ignorar, todos contamos, bajo esa perspectiva, con intuición y con un parámetro de justicia.

Ahora lo que sigue es conocer si los parámetros de unos son los parámetros de otros, y la respuesta evidentemente es que no es posible igualar la perspectiva de todos, la manera de pensar, las motivaciones, las emociones, la idiosincrasia, etcétera.

Entonces leyendo la Teoría de Justicia de John Rawls, ubico elemento que me pareció necesario para un concepto de justicia y su abordaje de éste desde diversos puntos de vista (o teorías). El elemento que me atrajo es el de acuerdo, es necesario que no obstante el tiempo, las circunstancias o el espacio, darle al concepto de justicia un contenido hipotético, pues al no atender a un referente real resulta imposible someterlo a un concepto fijo, pero si,  llegamos a algún acuerdo acerca de sus parámetros y los alcances de justicia, se puede establecer un concepto que si bien es cierto no será del todo correcto, puede resultar satisfactorio para su aplicación.

Ahora bien, lo anterior, yo lo acoto a un sistema judicial, porque si se acuerda en un sistema judicial los parámetros de justicia, habremos logrado un avance importante, para después pasar a un acuerdo de justicia a nivel internacional.

Entonces, es posible allegarse de múltiples nociones de justicia (las llamadas teorías)  que justifiquen y defiendan su postura, pero es necesario reconocer que no es posible conceptualizar algo que permanece en el interior de las personas susceptible de percibirse por la intuición, pero no por los sentidos. Lo único posible que yo encuentro es llegar a acuerdos acerca del concepto por medio del establecimiento de parámetros que lo satisfagan en buena medida.


domingo, 24 de agosto de 2014

Concepto de justicia

Teoría de la Justicia y de los Derechos Humanos
ACTIVIDAD 1.CONCEPTO DE JUSTICIA

El vocablo justicia ha recibido diversas significados dependiendo de la época, el lugar, la experiencia de quien la define o bien la corriente del pensamiento desde la que se estudia;  al tratarse de un valor, la justicia es considerada un objeto abstracto de análisis, por lo que al no contar con un referente tangible ha sido objeto de diversas acepciones subjetivas.

Por lo que hace a la filosofía occidental el tema tiene antecedentes en los presocráticos para quienes la justicia era concebida como una facultad superior del hombre. Para Pitágoras, la justicia era un número, y que para él no había número más equilibrado y armonioso que el representado por el número 8.

Posteriormente, Sócrates concibe a la justicia como una virtud llamada areté, la cual consistía en tener la sabiduría para discernir entre el bien y el mal. Así, para Sócrates el hombre que conoce el bien es justo y el que conoce el mal es injusto.

Por su parte, Platón también conceptúa a la justicia como virtud. Aristóteles, para definirla busca el equilibrio entre el exceso, el defecto y la virtud al que llamó mesotes: punto medio. Santo Tomás de Aquino, sigue la tesis aristotélica del justo medio y aporta una nueva definición más legalista consistente  en considerar a la justicia como “un hábito según el cual, alguien, con voluntad constante y perpetua, da a cada quien su derecho”. Para Nietzsche, justicia es tratar a los iguales y desigual a los desiguales.

El concepto que ha contado con mayor aceptación es el ofrecido por Ulpiano “la perpetua y constante voluntad de dar a cada quien lo suyo”.

La constante en las anteriores posturas es el equilibrio, pareciera que lo que se pretende con la justicia es mantener armonía y proporción cual balanza de Themis, sin embargo, es ahí donde aparece el debate filosófico, pues cómo es posible mantener el equilibrio con base en la conjunción y colisión de diversas conductas y la voluntades humanas. Además, respecto a la postura de Ulpiano, surge la pregunta de cómo podemos llegar a conocer qué es lo “suyo” de cada quien. Inclusive no es factible entender qué es lo bueno o lo malo en toda su complejidad.

Derivado de lo anterior, es necesario comprender con honestidad la dificultad de encapsular el objeto de estudio en una definición o en un listado de ideales y que dicha dificultad, por lo que alcanzo a vislumbrar, se debe, ya no a la falta de coherencia o alcance en las palabras, sino a la dificultad al momento de llevar a la realidad el concepto, al instante de mismo de ubicarlo en el plano material. Es tal su magnitud que concretar la justicia es una tarea sabia y que requiere reflexión, tarea que a todas luces resulta inacabada.

Por otro lado, ha existido el cuestionamiento de que el concepto justicia encierra el de venganza, razón que considero parcial, en el sentido de que está tomando en cuenta solamente una perspectiva de quien alega han sido vulnerados en sus derechos (el que quiere venganza), sin embargo, dicha postura no siempre resulta ser la verdadera y entonces de comprobarse su falsedad, se está obrando con justicia, pero no con venganza, toda vez que la parte acusada al obtener el fallo a su favor (como sería lo justo) no experimentaría la venganza.
Es un tema complejo y de grandes alcances, que como ya mencioné encuentra su complejidad al aterrizarlo en los hechos, por lo que es necesario reflexionar y darle un tratamiento de inacabado. Mi propuesta desde mi también subjetiva reflexión como la de los autores citados es tener a la  justicia como el efecto directamente proporcional a la causa que origina la situación. Sería entonces una suerte de que si matas te mueres y si robas te roban, o en sentido contrario, si ayudas te ayudan, si respetan te respetan y así con cada situación. Lo cual es complicado, sino es que imposible, sin embargo, es lo que la justicia engloba para mí.

Para lo anterior, es necesario conocer todos los elementos que llevaron a la situación, pues puede suceder que ni siquiera las partes involucradas sean amplias conocedoras de los acontecimientos y la situación se derive de alguna confusión. Entonces es relevante allegarse de todo lo que pueda brindar información al respecto y así estar en actitud de conocer la causa para poderle otorgar el efecto idóneo.

No obstante lo anterior, al llevarlo al plano factico, podría corresponder la justicia al efecto más cercano a lo proporcional de la causa, de manera que las personas se quedaran lo más parecido posible a la situación que causaron. Esto es, para el ejercicio de la justicia, lo idóneo sería producir ficticiamente por parte del operador jurídico el efecto más parecido a lo que corresponde a  la causa.

En conclusión, no existen referentes respecto al vocablo, cuestión que lo hace objeto de interpretación desde diversas perspectivas, sin embargo, existe una idea de lo que puede llegar a significar, motivo por el cual, se le debe de dar un simbolismo para su mayor comprensión. Comprendo que la versión que he dado es filosófica y que no se sustenta en alguna teoría, sin embargo, si se analiza profundamente el concepto justicia, se puede llegar a la conclusión de que una situación cualquiera es el resultado de una causa, la cual, debe ser estudiada para poder comprender su efecto exacto, de manera que sea proporcional o al menos lo más parecido a lo proporcional.